Cada día, más de 30 clientes llamaban para reportar averías en sus impresoras. No recordaban el número de serie, no usaban el formulario web y los técnicos llegaban sin las piezas adecuadas. ¿El resultado? Pérdida de tiempo, más costes y clientes frustrados. Hasta que encontraron otra forma.

Jordi dirige una empresa que da servicio técnico de impresoras. Todos los días, lo mismo: más de 30 llamadas de clientes con averías. La persona que estaba en la centralita no tenía tiempo de hacer su labor de ventas.
Al teléfono ....
— ¿Número de serie?
— No lo sé, déjame buscar la factura.
— ¿Qué modelo es?
— Ni idea, es una impresora blanca…
... así, una y otra vez.
La empresa ya tenía un formulario web, pero nadie lo usaba. La gente olvidaba la contraseña, no rellenaba todos los campos o simplemente prefería llamar.
Y cada llamada era un lío.
• Localizar la impresora.
• Intentar averiguar qué le pasaba.
• Mandar al técnico a ciegas, sin saber si llevaba las piezas correctas.
Una vez en el sitio, si faltaba algo, otro viaje. Más tiempo. Más costes. Más quejas.
Hasta que decidieron hacer algo.
Un QR en cada impresora
No fue una revolución tecnológica. No hubo reuniones infinitas ni presupuestos millonarios.
Solo pusieron un código QR único en cada impresora.
Cuando un cliente tenía una avería, en vez de llamar, escaneaba el QR con su móvil. Se abría un formulario con todos los datos de nla impresora ya rellenados : número de serie, modelo, ubicación… Solo tenía que seleccionar el problema y enviar.
El técnico recibía el ticket con todos los datos.
• Sabía qué impresora fallaba.
• Qué historial de averías tenía.
• Y lo más importante: qué piezas llevar.
📉 Las llamadas se redujeron drásticamente.
🚛 Los técnicos solucionan las averías en un solo viaje.
📩 El cliente recibe notificaciones en tiempo real.
🕒 Y ahora pueden reportar incidencias 24/7 sin esperar a la centralita.
Una empresa más ágil, más eficiente y con menos problemas.
Esto no es ciencia ficción. Es solo automatización bien pensada.
Si en tu empresa sigues atascado en procesos repetitivos, quizás haya una forma más fácil de hacer las cosas.
Y si quieres que lo hablemos, ponte en contacto.
Un saludo.
📧 info@amrconnect.com | www.amrconnect.com

Jordi necesitaba que sus clientes pudieran consultar el estado de sus pedidos sin colapsar el teléfono, pero su programa de gestión no tenía integraciones ni podía exponerse a internet. Te cuento cómo lo solucionamos con un chatbot de IA, un túnel seguro y un módulo “custom API”.

Carlos sabía que sus automatizaciones funcionaban. Lo difícil era demostrarlo. Con AMR Dash, convirtió logs y procesos invisibles en un dashboard visual y fácil de compartir. Ahora, los resultados se entienden… sin explicar una sola línea de código.

Empezamos con un Excel: cada alta era una celda y cada impago, un drama. Lo transformamos en un panel: cuotas y paquetes de clics prepago que se descuentan en tiempo real, avisos por email y corte automático si toca. API simple.