La simplicidad es clave. Si aprendemos de la naturaleza, con miles de años de evolución: sólo permanece lo que és útil. el resto desaparece.

Hoy quiero hablaros de algo nada tecnológico: la simplicidad.
Puede sonar obvio, pero es realmente importante.
La simplicidad significa quitar todo lo superfluo y dejar solo lo esencial.
Parece un mantra de diseñadores, pero es muy útil cuando desarrollamos herramientas que utilizarán personas reales.
Nadie tiene ganas de perder tiempo en cosas que no son esenciales.
Os pongo un ejemplo práctico:
El otro día tuve que rellenar un formulario en la web del Síndic de Greuges de Catalunya (defensor del pueblo), para hacer una reclamación sobre una factura de la compañía eléctrica.
¿Sabéis cuántas preguntas tenía que responder en su formulario estándar?
22 preguntas.
Entre ellas me preguntaban cosas como sexo, género (en dos preguntas separadas), nivel de formación, ocupación laboral, etc.
¿De verdad creéis que necesitan saber mi sexo o mi ocupación laboral para aceptar una reclamación sobre una factura eléctrica?
En la práctica, con o sin intención, esto actúa como una barrera que limita la cantidad de reclamaciones que reciben.
¿Qué formulario rellenariais antes, el de la derecha o el de la izquierda?

Es muy importante preguntarse tres veces si el dato que estoy pidiendo a mi usuario es realmente imprescindible, si puedo vivir sin él.
Si la respuesta es sí, borra esa pregunta del cuestionario. El resultado será que más clientes responderán a tus formularios.
Si quieres que ayudemos a simplificar tu vida con automatizaciones, ponte en contacto y lo hablamos.
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Jordi necesitaba que sus clientes pudieran consultar el estado de sus pedidos sin colapsar el teléfono, pero su programa de gestión no tenía integraciones ni podía exponerse a internet. Te cuento cómo lo solucionamos con un chatbot de IA, un túnel seguro y un módulo “custom API”.

Carlos sabía que sus automatizaciones funcionaban. Lo difícil era demostrarlo. Con AMR Dash, convirtió logs y procesos invisibles en un dashboard visual y fácil de compartir. Ahora, los resultados se entienden… sin explicar una sola línea de código.

Empezamos con un Excel: cada alta era una celda y cada impago, un drama. Lo transformamos en un panel: cuotas y paquetes de clics prepago que se descuentan en tiempo real, avisos por email y corte automático si toca. API simple.